Tumbada en la cama, abrazada a mi almohada, las 6:31 de la mañana y todavia sin dormir. No creo que haya dejado algo todavia por pensar en esta larga noche sin dormir... Tal vez fuera la soledad que dejé entrar hace un rato a hacerme compañía... En todo este rato aun no ha dicho nada... tiene un aire algo gélido... Supongo que fui un poco egoista al pedirle entrar porque yo estaba mal... tal vez ella también se encuentre sola... Creo que a todos se nos olvida esa consideración muchas veces... Lo siento, soledad, tal vez no quisieras estar esta noche conmigo.
sábado 10 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada